La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) se encuentra en un punto de inflexión tras la salida de la comisionada escéptica con las criptomonedas Caroline Crenshaw, dejando al organismo totalmente bajo control republicano por primera vez en décadas. Esta configuración política abre un camino más claro hacia la creación de normativas pro-cripto formalizadas en 2026, según analistas.

Históricamente, los republicanos han mostrado una postura más amigable hacia la industria cripto que sus homólogos demócratas, favoreciendo claridad regulatoria y un enfoque de innovación. Con este nuevo liderazgo completo, la SEC podría avanzar en una agenda normativa que incluya marcos más definidos para activos digitales y productos relacionados.
Sin embargo, el proceso de creación de reglas formales no será inmediato ni automático. La comisión aún debe seguir procedimientos establecidos por la Ley Federal de Procedimientos Administrativos, como períodos de aviso público, comentarios y justificaciones detalladas, para que las normas sean robustas y resistentes a desafíos legales.

Expertos consideran que 2026 podría convertirse en un año histórico para la regulación cripto en EE. UU., con proyectos detallados de reglas y posibles exenciones que podrían dar mayor seguridad legal al sector en expansión. La posibilidad de normativas encaminadas a tokenización, clasificación de activos digitales y marcos de cumplimiento más claros también está sobre la mesa.
Este cambio marca un contraste importante con los enfoques más restrictivos de años anteriores, y muchos dentro de la industria esperan que esta nueva SEC facilite un entorno más estructurado para las criptomonedas y tecnología blockchain.








