La firma de inversión Fidelity Digital Assets anticipa que el año 2026 será un punto de inflexión para la integración de criptomonedas con los mercados tradicionales de Wall Street, destacando que los resultados de este proceso comenzarán a verse de manera más clara y estructural en los próximos meses.
Según el informe anual de la rama de activos digitales de Fidelity, titulado 2026 Look Ahead, la última etapa de adopción institucional está por materializarse después de un 2025 marcado por estabilidad en los precios y avances internos en infraestructura, regulación y productos financieros vinculados a criptoactivos.
El vicepresidente de investigación de Fidelity Digital Assets, Chris Kuiper, comparó esta evolución con la revolución de los contenedores estandarizados en el comercio mundial, argumentando que, así como aquel cambio transformó la logística global, la integración de cripto con la estructura financiera tradicional está reconfigurando silenciosamente la economía financiera.
Durante 2025, grandes bancos, corredurías y otros actores financieros anunciaron iniciativas para construir capacidades en torno a activos digitales, desde soluciones de custodia regulada hasta productos derivados y estructuras de mercado más sólidas. Fidelity interpreta estos movimientos como las bases necesarias para que en 2026 la participación institucional se traduzca en resultados concretos y mayor presencia de cripto en carteras y servicios financieros tradicionales.
Además, Fidelity subraya que no solo el interés de instituciones como pensiones, fondos soberanos y gestores de activos tradicionales será relevante, sino también cómo la creación de productos financieros regulados y marcos de cumplimiento más claros pueden facilitar la incorporación de criptomonedas en estructuras de inversión convencionales.
Este enfoque pone el foco en la transición del mercado cripto desde un ámbito mayoritariamente especulativo hacia uno con roles más definidos dentro de sistemas financieros convencionales, en los que la tecnología blockchain y activos digitales podrían formar parte de instrumentos de inversión convencionales y operar en paralelo con otros activos tradicionales.
Con estas perspectivas, Fidelity proyecta que 2026 servirá para consolidar tendencias en custodia, tokenización de activos y productos financieros regulados, marcando un paso clave hacia una integración más profunda entre criptomonedas y la infraestructura financiera global.









